En el mundo del branding, solemos decir que las marcas deben “contar una historia”. Pero, ¿qué pasa cuando la marca se cuenta a sí misma a través de la naturaleza?
Las marcas más valiosas del mundo no solo compiten en ventas, también en narrativa.
En un mercado saturado de lanzamientos, Gibson entendió que no basta con presentar un producto: hay que conectar con símbolos culturales poderosos.