Seamos honestos: abrir una tienda más en Bogotá o Medellín hoy en día se siente un poco como intentar estacionar en hora pico. Hay demasiada competencia, los centros comerciales están saturados y el bolsillo de los consumidores se dispersa en un mar de opciones infinitas.
¿La respuesta de los gigantes del retail? Hacer las maletas e irse a enamorar a las regiones.
El caso de Master Series (los magos detrás de la expansión regional de Adidas en Colombia) es el ejemplo perfecto. Pasaron de vender $20.000 millones en 2019 a proyectar unos asombrosos $150.000 millones para este año, operando en ciudades como Tunja, Popayán, Pasto o Neiva.
Pero más allá de los números fríos, detrás de esta migración hay una estrategia de marketing brillante. Si te estás preguntando qué ganan el estatus y el branding de una marca al apostar por ciudades secundarias y terciarias, aquí te dejamos los tres grandes superpoderes:
- El estatus del “Pionero” (Be First, Be King)
Llegar a una ciudad intermedia con una propuesta de valor impecable y de talla internacional te convierte automáticamente en una celebridad local. No eres una valla publicitaria más en una autopista colapsada de la capital; eres el evento del año en la región.
El pro de marketing: Generas una conexión emocional y una lealtad de marca (brand loyalty) que las capitales ya no pueden ofrecer o mantener. El consumidor local agradece que apuestes por su ciudad, y ese agradecimiento se traduce en facturación.
- Adiós al “Ruido”, hola al posicionamiento premium
En las grandes capitales, tu marca compite con pantallas gigantes, e-commerce masivos y miles de propuestas idénticas. En una ciudad intermedia, la llegada de una gran marca eleva todo el ecosistema comercial (como pasó con Adidas en Manizales).
El pro de marketing: Tu estatus se percibe mucho más alto porque dominas el Top of Mind local con facilidad. Te conviertes en el punto de referencia de estilo, estatus y modernidad en la zona.
- Del “Vitrineo” a la compra real
El consumidor de las regiones ha cambiado radicalmente: hoy está híper-informado, es exigente y, lo más importante, tiene una alta capacidad de compra que antes subestimábamos.
El pro de marketing: Menos “vitrineo” aburrido y más conversión real. Categorías como running, moda y cosméticos están explotando en estas zonas porque el cliente regional busca activamente darse el gusto sin tener que viajar a la capital.
Lograr operar en regiones no es una acción simple. Requiere una logística fina, entender los micro-hábitos locales y un know-how brutal (el verdadero secreto de Master Series). Sin embargo, las marcas que logren descifrar este código no solo van a vender más; van a conquistar territorios donde la competencia ni siquiera ha aprendido a caminar.

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